3 de julio de 2009


El día de hoy llegue con una lista de cosas por la cual quejarme del acontecer cotidiano, precisamente en mi mente estaba el batallar todos lo días con los obtusos conductores que estacionan su vehículo en el paso peatonal, o los mismos choferes que no seden el paso y claro estorban en el paso peatonal para poder, de la misma manera en la que si yo cruzara, llegar a la esquina a que algún buen conductor les seda el paso para llegar al otro lado de la avenida.
Ya el cansancio del día me había generado el estrés suficiente, necesitaba explotar de lo de hoy, cuando mi novia, con su sutil hermosura y plenitud, me puso en la pantalla un link hacia un blog en el cual se detallaba una noticia de manera seca… Tal vez sea seca por impotencia, por angustia o por el mismo dolor que aún así llega a compartir. Se me hace doloroso ponerme en su lugar, darle más palabras de aliento y confort como las que ya pudo recibir a lo largo de este tiempo, me atrevo a igualarme sólo en imaginación a un dolor así y deseo quejarme por lo que sucede así como así, no sólo a él que si se atrevió por medios y recursos a levantar su voz, si no por todos los que siempre podemos tolerar eso y darlo por alto, puedo decir que un hombre con trompiates carajo y sobre todo con amor, ella debe estar orgullosa de tí.
Siempre es más duro cuando el asunto se vuelve personal, evitemos pendejadas de este tipo y actuemos.

Este es el link:








Por cierto recordé que un colega fotógrafo recibió severos insultos en su viaje a El Salvador, concurro a dicho insulto de la siguiente manera.

Mauro Gerardo Martínez Toussaint eres una MIERDA… no por el error de lo que hiciste, oligofrénico, sino por el hecho de no afrontarlo como se debe….


Otros links relacionados:

http://www.milenio.com/node/229705
http://impreso.milenio.com/node/8591779

1 comentario:

P a ö dijo...

lamentable es que alguien se vaya de nuestras vidas de ese modo... Sobre todo cuando un irresponsable no acepta sus actos.
El tan solo ponerme en los zapatos de Oscar es insoportable, aunque mas insoportable debe ser para él.
Sin duda mis mejores deseos van para este gran chico, que ha demostrado el amor hacia Liliana, y para ella, que su estrella nunca deje de brillar aunque físicamente ya no este.
No queda mas que seguir cuidándonos en este monstruo de ciudad, para poder salir vivos de aquí.